LA LLAVE.

Tardaría en encontrar la llave que necesitaba, la buscó durante toda su existencia; indagó desde la infancia, desde que tuvo uso de razón quiso encontrar la llave de la vida eterna; leyó libros, averiguó, le dijeron, rastreó escritos pero no la halló. El tiempo pasaba, seguía con su  búsqueda, viajó a países exóticos, estudió la cábala, se empapó de las culturas ancestrales, y seguía sin encontrarla. Bastante mayor, se preocupaba constantemente porque no la localizaba y empezó a temer...
Una fría madrugada, su luz abandonó definitivamente su cuerpo marchito, y en ese momento, encontró la llave que tanto buscó: su propia muerte.


Foto extraída de la página: todocoleccion.net


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